
Las bicicletas y su género, o mejor dicho; los usos y representaciones que hombres y mujeres realizan y construyen en torno al ciclismo, siempre ha sido para nosotros una cuestión de especial interés. Por eso decidimos abrir una nueva página con recursos en internet sobre esta cuestión más allá o más acá de las fisiologías (que trataremos en próximos posts); y ofrecerles un primer ciclopost comentando una original página llamada Cicle Chic. Este blog, que funciona desde el año 2006; está imprimiendo un original estilo filosófico y fotográfico a la cultura contemporánea de la bicicleta de las grandes ciudades del mundo, y ha inspirado una suerte de cyber movimiento expresado en una cada vez mayor cantidad de blogs y páginas inspirados en él.
Todo comenzó en uno de los mejores sitios sobre ciclocultura y activismo que existen en la red llamado copenhagenize.com. Este sitio tenía como característica particular la publicación periódica de fotografías casuales de chicas elegantes yendo y viniendo por las calles de Copenhage en bicicleta (si Menphis es la capital del blues y Buenos Aires la del tango, Copenhage por muchas razones es la capital del ciclismo urbano). La colección de imágenes se presentaba como una manera bella y chic de alentar el uso cotidiano y elegante de la bicicleta desterrando el karma de la vestimenta especial para ciclismo y del uso solo sesgado a tribus urbanas, deportistas, activistas o simplemente sectores populares. La colección de chicas chic de copenhagenize.com (luego Cicle Chic) situó a la bicicleta como un componente glamoroso de la vida y del paisaje urbano.
Como buen movimiento que se precie, Cicle Chic desarrolló su propio manifiesto del que extraemos algunas hilarantes consignas traducidas por este autor:
- Elijo el estilo antes que la velocidad.
- Voy a elegir una bicicleta que refleje mi personalidad y estilo. Andaré con gracia, elegancia y dignidad.
- Mi bicicleta es un complemento simple a mi estilo personal. El valor total de mi bicicleta nunca debe superar el de la ropa.
- Voy a personalizar mi bicicleta y adquirir, de ser posible, una cadena guardia, una pata de cabra, guardabarros, timbre y cesta.
- Asumo la responsabilidad de contribuir a la estética del paisaje urbano.
La propuesta de este “movimiento”, más allá de lo que pensemos sobre el glamour o lo fashion; constituye sin duda una nueva vuelta de tuerca sobre una de las revoluciones sociales más significativas que produjo el uso masivo de la bicicleta a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Para ese momento las mujeres cargaban un enorme peso en sus ropas, en las que las enaguas y el corset eran quizás las más restrictivas para la libertad de movimientos. Muchas mujeres de aquel tiempo, verdaderas protofeministas por lo general de clases altas; encontraron en la bicicleta además de un vehículo que les proporcionaba movilidad individual sin necesidad de chaperones masculinos; la oportunidad y el símbolo para manifestarse en contra de las distintas formas de opresión que se ejercían sobre ellas y sus cuerpos.
La Rational Dress Society como otras sociedades de mujeres de finales del siglo XIX y principios del XX promovieron el uso de la bicicleta entre sus socias junto a los primeros pantalones para mujeres llamados bloomers, alegando que la forma de vestir tradicional no proporcionaban comodidad ni seguridad para poder andar en bicicleta. Lady Haberton, una reconocida activista en favor del vestido racional y miembro del Cycling Touring Club, protagonizó en 1899 un episodio significativo en esta historia. Luego de no ser aceptada en un salón de té por usar pantalones bloomers mientras se encontraba de viaje en bicicleta, demando a la dueña del establecimiento por este hecho.

Como suele suceder en las luchas sociales, Lady Haberton perdió en los tribunales, pero la transformación en las vestimentas ya era irreversible. La bicicleta se iría constituyendo en uno de los objetos clave y representativos de esta nueva conciencia de libertad para las mujeres (en el cuerpo, en la mente, en las aspiraciones) y fue uno de los símbolos más importantes de movimientos como las sufragistas americanas e inglesas que demandaban el derecho a voto de las mujeres a finales del siglo XIX y principios del XX. Pero esto, ya es motivo de un próximo ciclopost.
Bibliografía:
Gray, Martin y Watson Roderick (1978) El libro de la Bicicleta. H. Blume Ediciones, Madrid.

Efectivamente el estilo encima de la bici ha cambiado con el tiempo, pero la bici en si también lo ha hecho. 3G bikes es una muestra de ello, y la Stepperbike es el estandarte de una revolución. Las dos ruedas ecológicas estan de moda y debemos acercarla a todos los públicos. La stepperbike ofrece la posibilidad de rodar a aquellos que tienen problemas lumbares y/o de posaderas.
Saludos y ánimo con la labor